Rincón de los recuerdos: Theatre of Tragedy – Musique

El 2000 significó un gran cambio para millones de personas, una década con excelentes resultados musicales estaba por concluir y un nuevo milenio con grandes avances tecnológicos iniciaba con grandiosas expectativas. Las ideas del fin del mundo hacían eco una vez más y la gente se preparaba para lo peor; el Y2K hacía acto de presencia y las computadoras dominarían por fin la vida en la tierra. Sin embargo, y bajo esta misma premisa, Theatre of Tragedy decidió lanzar un álbum histórico capaz de convencer a los más terribles oídos de los críticos. Un disco que cautivo no sólo por la inigualable voz de Liv Kristine, sino por los arreglos que entraban de lleno al nuevo milenio el cual sería, en apariencia, regido por el monstruo de millones de terabytes.

Theatre of Tragedy se atrevió a salir por un momento de esos sonidos oscuros que tanto los habían caracterizado para sumergirse en una atmósfera poco explorada por ellos, dándonos a entender que podían ir y venir por distintos estilos sin necesidad de perder su esencia. Si con Aégis lograron entrar en la escena musical con bombo y platillo, Musique los catapultó al estrellato por atreverse a innovar y reinventarse, pues desde los arreglos hasta las letras era algo que pocas veces había sido apreciado en grupos góticos, oscuros, con estilos bien definidos.


Musique logró entender el contexto histórico que se estaba viviendo y supo aprovechar esa euforia para crear conceptos donde la máquina es la protagonista, la dominante en un mundo cada vez más dependiente de la tecnología. La computadora que habla y piensa por sí sola, que le da valor a las palabras porque han sido creadas por un programa que no se equivoca; estos elementos fueron los pretextos ideales para crear un álbum conceptual donde lo que importa no es el sentimiento humano sino esa dependencia a lo que admiramos.

“Machine”, City of light”, “Radio”, “Space age” fueron sólo algunas de las creaciones que dieron nombre al disco y que por sí solas le dieron personalidad, pues si anteriormente se hablaba del tormento humano como mecanismo de expulsión de ideas, las temáticas actuales hacían referencia a la hidra de mil cabezas que cada vez se reproduce más. “Musique”, canción que le daría nombre al disco, es un diálogo directo entre la computadora que hace los sonidos y las personas quienes buscan su lugar en un mundo digitalizado. Los samples bien utilizado dan ese toque electrónico sin dejar de ser ellos mismos. Las voces, en algunas ocasiones, imitan a una máquina tratando de escapar de ese control humano mientras que Liv Kristine busca comprender esa desesperación personal por saberse perdidos en un mundo cambiante.

Sin lugar a dudas Musique colocó a Theatre of Tragedy en un panorama general, pues el simple hecho de atreverse a cambiar de estilo los posicionó como una banda atrevida, diferente a sus colegas. Desgraciadamente problemas internos provocaron la salida de Liv Kristine quien pronto volvería a las andadas con Leaves Eyes, sin embargo el disco sigue presente, se volvió anacrónico y la banda está más viva que nunca. Tenemos Theatre of Tragedy para mucho tiempo, por lo menos en sus discos.

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