Idiota del Pueblo: Marcelo Ebrard

Después de que el ex jefe de gobierno del DF terminó su mandato, aparece en esta sección por todo lo que no hizo o dejó de hacer, digno representante de la porquería nacional que día con día se esfuerza por superarse. Empecemos.

Esta semana Marcelo Ebrard se gana el mote del idiota del pueblo por una simple, casi mínima pifia que tuvo: la línea 12 del metro. Sí, después de estar todo un sexenio con obras que no son para todos (hay que pagar para usarlas) provocando caos vial, mucho tráfico (es lo mismo pero lo reiteramos), encabronamiento social, mentadas de madre, resulta que quien estuvo encargado de la política defeña sale ahora que los problemas del metro no son su pedo, que él entregó las cuentas claras y que le vale madres lo que opinen. Según él, dice, va a entregar todos los papeles para deslindar responsabilidades, como siempre dicen, y que agarren a los culpables, que se castigue con todo el peso de la ley, caiga quien caiga y todas esas mamadas que siempre dicen estos güeyes.

El problema es que no es tan simple. Porque por un lado tenemos un serio conflicto de operatividad con el metro, el cual costó varios millones de pesos, se benefició a algunas empresas, por supuesto metieron materiales de pésima calidad, pa ahorrarse una lana, y se inauguró con bombo y platillo para hacer quedar bien a Marcelo. Aunque él dice que no se inauguró antes de tiempo, la neta es que por sus pinches prisas todo salió mal. Por otro lado se vuelve a demostrar, una vez más, como en muchos casos, como cada año, como siempre, que la corrupción es la mandamás de los gobiernos, sin importar partido. Sí, al construir con materiales malos, ahorrarse una lana, dar concesiones a amigos y compadres, los resultados se vuelven más que predecibles.

El mayor problema ya ni siquiera es que se arregle la línea 12, sino los miles de usuarios que diariamente tienen que subirse al metro para transportarse, y por supuesto que los camiones que el GDF ha proporcionado son insuficientes. Pero además las afectaciones a los vecinos quienes ya vieron su patrimonio disminuido por el chistecito del ex jefe de gobierno, y con esto, pues no han de estar muy contentos, o usted lo estaría?

Marcelo está tratando por todos los medios de lavarse las manos, de decir que él no fue, que él no tiene la culpa, la pregunta entonces es: Si no es Marcelo, ¿quién chingados la tiene? ¿A quién le echamos la culpa de lo que acaba de ocurrir? Las empresas que hicieron la construcción también se hacen bien pendejas y según ellos tampoco tienen la culpa. En un país donde todos son culpables pero nadie es procesado, todos se echan la bolita, se hacen re güeyes, niegan todo, ponen cara de “yo no fui”, así de magnánima es la justicia nacional.

En fin, el idiota del pueblo lo gana con creces Marcelo Ebrard no sólo por hacer las obras con las nalgas, chingar por seis años a los capitalinos con obras que ya parecen insuficientes, sino además por hacerse bien pendejo a la hora de rendir cuentas. Esto por supuesto va a salir en 2018 cuando encima de todo, quiera ser candidato a la presidencia, así de descarado. Pero si después de los polis linchados en Tlahuac le valió madres lo que opinen de él, esto es un juego de niños. Bien por él.

Commentarios

commentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.