¿Por qué la selfie de Adrian Uribe refleja todo lo malo de Televisa?

Para estas alturas millones de personas saben sobre la selfie que Ellen DeGeneres se sacó en los Oscar y que se volvió la más retuiteada de la historia. Por supuesto que inmediatamente después vinieron las copias malas como siempre pasa. Desde políticos que se sienten bien graciosos hasta, por supuesto, semi estrellas de televisión que quieren brillar como los grandes.

El caso de la última selfie que ha generado comentarios es digno de verse. Adrian Uribe, “actor” de Televisa cuyos personajes no salen de lo cotidiano y la burla hacia el pobre o el jodido, fue uno más que intentó imitar (porque ni siquiera lo imitó bien) ese gran momento de los Oscar y sacar una foto en los premios más inútiles del mundo del entretenimiento: los premios TV y Novelas. 

Analizando la foto nos queda claro que es simplemente el reflejo de la empresa en la que trabaja. ¿Por qué? Porque en la fotografía original aparecen verdaderas estrellas internacionales que han brillado en todo el mundo por su talento. En la copia aparecen unos “actores” que sólo son premiados por la misma empresa que les da de comer. En la original se ve la espontaneidad de Ellen DeGeneres. En la copia se ve el burdo intento por parecer chistosos. En la original se ve la claridad de la imagen, bien definida. En la copia todo está tan mal que ni photoshop les ayuda. En la original se ve la clase y elegancia de quienes aparecen ahí. En la copia se muestra la poca cultura y talento de quienes ahí salen. En otras palabras, en Hollywood se ve el talento y en Televisa se muestra día con día lo burdo de sus programas.

La foto original tiene calidad, está bien iluminada, con un buen enfoque, con un buen lente que el celular te puede ofrecer. En la copia la luz es pésima, el encuadre es de dos pesos y ya ni hablemos de la claridad, pues entre movida y mal enfocada sólo refleja que estamos en el fondo, que ni siquiera una foto pueden sacar bien. 

La imagen se ha convertido en el reflejo inmediato de una empresa que apuesta por lo barato, por la poca calidad, por la poca profesionalización, por la copia burda y sin sentido. Sí, Televisa ha vuelto a reflejar que no puede brillar con idas propias y tiene que recurrir a las fórmulas probadas de éxito para brillar en un país sin competencia, pues en un mercado como el gringo, hace años se hubieran ido a la banca rota. Por supuesto que ni les preocupa ni les interesa generar mejores contenidos, originales y de calidad, pues cuando no hay competencia real, todo se reduce a unos premios basura, una foto basura, programas basura.

Así de triste es la realidad de la televisión nacional dominada por el monopolio cuyos intereses no son productos de calidad, sino intentos de programas que le den raiting con poco presupuesto. El resultado es más que visible: “actores” sin talento, premios que son insignificantes, programas mal hechos, copias baratas, producciones ínfimas, guiones carentes de ideas u originalidad, presentadores vulgares y cientos de etcéteras más. Sí, tenemos los premios que nos merecemos.

 

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