El idiota del pueblo: SCJN y PGR

Dos casos extremadamente preocupantes nos atañen esta semana, y no es para menos que en plena campaña en contra de la discriminación, en contra del maltrato a las mujeres, en contra de la violencia intrafamiliar emanadas desde lo más profundo de las instituciones, sea precisamente éstas quienes solapan actos de discriminación, corrupción descarada, maltrato a las mujeres, tráfico de influencias y demás. Nos referimos a dos casos que, además de ser indignantes, encabronan a más de uno.

El primero: sumándose a la ola de juniors inútiles que se están volviendo una moda bastante patética en el país, esta semana el nieto de Murillo Karam, Gerardo Saade, golpeó a su novia Alexia Imaz, hija del director del CISEN, porque se sentía algo desestabilizado emocionalmente porque lo cortó. ¡Que no pinche mame! Motivo suficiente, como buen machín que ha de ser, para darle una reverenda madriza a esa que no lo obedeció, que no hizo lo que él quería, seguro ya la tenía guardada porque ha de haber visto a otro guey en el antro. O sea, un prepotente más cobijado por sus familiares, porque él solito se ve que es medio pendejo.

El escándalo estalló, una vez más, en las redes sociales cuando ella acusó públicamente a este animal de lo sucedido, subió fotos de su rostro golpeado junto a una foto de él para que todo mundo lo reconociera y supiera que clase de bestia es. Se supone que el naco este entró como Juan por su casa y agarró a la niña durmiendo y le soltó unos buenos madrazos. Neta que hombre es este guey, no sólo la madrea, sino que la agarra dormida, desprevenida, que pantalones, que huevos, que machito nos salió este jotito. Las redes sociales comenzaron a condenar el acto no solo por la violencia hacia una mujer, sino por ser precisamente nieto de uno de los altos funcionarios del gobierno de Peña. Ante la ola de mensajes en twitter, al mariconcito este no le quedó de otra más que ir al ministerio público de manera voluntaria ¡Ajá!. El problema es que ella no ha levantado una denuncia formal y seguramente él quedará libre porque aquí no pasa nada.

¿La denuncia no la habrá levantado porque lo sigue amando, o porque su papá depende directamente de Karam? ¡Qué poca madre!

El otro asunto de interés que sigue siendo muy indígnate atañe a la suprema corte de justicia de la nación (en chiquitas como su credibilidad) y al ex presidente de “eso”, Genaro Góngora Pimentel, quien además se jacta de ser catedrático y enseñar a sus pupilos cómo ha de hacerse justicia en este país. Resulta que el señor mandó a encarcelar a su ex esposa haciendo uso de las cientos de influencias que ha de haber cosechado cuando estaba en el puesto, cobrando favores. El pretexto: fraude de Ana María Orozco Castillo, quesque porque le dio un cheque pa comprar una casa y ella, abusadamente, en vez de ponerla a nombre de sus hijos, la puso a su nombre. Si así fuera la justicia mexicana, si encerraran por fraude a todos los que lo cometen, las cárceles estarían más llenas de estafadores que de narcos.

El problema máximo radica, además, en que los hijos de esta pareja sufren de autismo, una enfermedad bien fea que no es de gente nice, cómo presentarlos ante sociedad cuando tu padre era una persona rete importante. Pues este sujeto, digno representante de la justicia mexicana, no sólo desatendió a los hijos, sino que no les pasaba la pensión como correspondía, se hacía pendejo para hacerlo, y ahora, dicen, quiere tener la patria potestad para darlos en adopción. ¡Qué pedo! Como no han de ser dignos de su herencia por estar enfermos, que alguien más se encargue de estos niños quienes son los menos culpables de tener un padre como este cabrón.

Aristeguí, esa periodista que insiste en temas turbios con el objetivo de hacernos encabronar, sacó un reportaje especial evidenciando a este animal, y Gongora Pimente, como otro buen mariconcito, se negó a hablar, a dar la cara, a decir su parte, pues tal vez sabe que más fuerte que la justicia debe de ser el juicio ciudadano, ese que hoy se empodera para decirle sus verdades a este tipo.

En fin, el idiota del pueblo se lo llevan estos dos animales y el gobierno mexicano por sus dobles discursos hipócritas, por un lado la igualdad y el derecho a la justicia, por el otro que violen la ley como sea, al fin y al cabo la influencia mata cualquier intento de imparcialidad.

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