El cliché de Tlatelolco

Se estrena este fin de semana Tlatelolco, Verano del 68, dirigida por Carlos Bolado y protagonizada por Roberto Sosa, Juan Manuel Bernal y Cassandra Ciangherotti. La trama es muy simple: una niña bien de la Ibero se enamora de un chico pobre de la UNAM en los disturbios del 68. ¿Tenemos que decir algo más?
La cinta llena de clichés busca mostrar una cara distinta a lo que sabemos que ocurrió ese año en México, sin embargo, el resultado parece muy desafortunado pues la historia cae en lo simplista, en el recurso fácil y en una serie de lugares comunes que dejan mucho que desear. ¿Cuántas veces hemos visto esta misma historia en telenovelas? ¿Es necesario hacer una película de lo mismo? Carlos Bolado, quien dirigiera con éxito Colosio, nos lleva a recrear AmarTe Duele versión 1968, el amor imposible entre la chica rica, nice y fresa y el chavo moreno, pobre y naco. Tendrán que luchar por ese amor imposible para salir airosos de quienes no quieren que estén juntos, así de simple.

Las casualidades también están presentes en todo momento. Resulta que la chica fresa es además hija de un funcionario del gobierno de Díaz Ordaz y eso hace que el amor se vuelva todavía más dramático. Así o más chafa. Pero si además agregamos que TODOS los chavos de la Ibero son fresas y que TODOS los chavos de la UNAM son nacos y pobres, tenemos la combinación perfecta para hacer un melodrama al más puro estilo Televisa. Según el tráiler, ambos se conocen, sí, también por casualidad, cuando ella, seguramente en esta visión simplista, va a Ciudad Universitaria a tomar fotos y ver “cómo viven los pobres”, es en ese momento que surge el flechazo, también por casualidad y ambos se enamoran perdidamente. Así, ambos inician una aventura para superar todas las barreras que no dejan que su amor fluya.

¿Quieren más? El mismo tráiler está lleno de frases comunes chafas y clichés mal elaborados: “se conocieron… en tiempo difíciles”, ¡¡chale!!, ¿no se les ocurrió nada más? “Un tiempo donde su amor era prohibido”, el refrito del refrito del refrito del refrito, como que les dio flojera a los guionistas y editores pensar en algo más profundo y recurrieron al lugar más común que pudieron encontrar.

Sin haberla visto, sin saber cómo termina, puedo intuir que es precisamente en Tlatelolco, el 2 de octubre, cuando ambos protagonistas tendrán que luchar por salvar sus vidas, teniendo como desenlace la muerte de uno o los dos, y por supuesto, una reflexión del padre de ella, llorando y arrepintiéndose de ser funcionario público pues ha perdido lo que más quiere en este mundo, incluso seguramente encarará al presidente de la república renunciando a su puesto por dignidad. ¿Te cae que eso pasa en la vida real?

Con todo esto, sólo nos queda ver, si no hay absolutamente nada más que ver, la película y confirmar todo esto. Espero equivocarme, pero todo indica que la película pasará con más penas que glorias.

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One thought on “El cliché de Tlatelolco

  1. en mi opinion creo que si bien es una pelicuola que trata de darle un giro ala historia que sucedio en el 68 creo que ya es muy trillado el tema de la tipica pareja de clases sociales diferentes que se enamoran y al conocer un poco de la historia en la que se encuentra la pelicula creo que el final es mu evidente.
    aun que se reconoce su trabajo

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