Boston en la mira.

Para estas alturas muchos ya deben de saber qué ocurrió en Boston en el maratón, cuando un artefacto explosivo detonó casi en la meta matando, hasta el momento, a 3 personas y dejando a más de 100 heridas, algunos en estado crítico. Por supuesto que el incidente hizo recordar al 9/11 y la vulnerabilidad de Estados Unidos ante estos acontecimientos. Y aunque Obama, en una actitud responsable, no ha dicho que fueron ataques terroristas, las evidencias muestran que así es. Las preguntas vuelven a saltar de inmediato: ¿Quién fue? ¿Por qué lo hicieron? Al Qaeda ya se deslindó previendo que fueran los primeros sospechosos.
Sabemos que Estados Unidos es el enemigo público No. 1 de muchos países aunque ellos mismos se digan los defensores de la justicia; y aunque no es justificación para lo ocurrido en Boston, es comprensible la animadversión generada hacia la nación vecina por las políticas utilizadas a lo largo de su historia para controlar el desarrollo económico del mundo. Reitero, no es justificación para lo ocurrido en Boston, donde generalmente los menos culpables son los que pagan los platos rotos, sin embargo parecería que es la consecuencia de años de una política intervencionista, de querer imponer sus leyes a toda costa, de generar ellos mismos una visión negativa entre millones de personas alrededor del mundo. ¿qué piensa usted cuando escucha la palabra “gringo”?

Es noticia internacional por lo que representa: el gigante atacado una vez más en su propio terreno, porque la superpotencia se vuelve vulnerable y las víctimas viven en carne propia lo que millones experimentan diariamente alrededor del mundo; pero siendo honestos y analizando la situación mundial, ¿Cuántos de estos atentados ocurren a diario provocados, en varios casos, por Estados Unidos para desestabilizar gobiernos? Muchos. El problema es que no son noticia porque son sucesos cotidianos, sin importar los muertos ni las consecuencias con tal de satisfacer al vecino del norte. Hoy Boston está en los ojos del mundo pues el país perfecto cuya democracia debería ser igualada por el resto del mundo sufre lo sembrado durante décadas.
Una vez más, no justifico para nada lo ocurrido, pero sí creo que como al viejo estilo norteamericano, se lanzarán con todo contra el o los culpables, sea quien sea, en el país que estén, sin importar a cuantos tengan que matar ellos para encontrar al o los responsables. ¿Se acuerdan de la guerra contra Afganistán y los miles de muertos con tal de dar con Bin Laden? La desgracia ocurrida en Boston es más que lamentable, pero quizás sea una muestra para los propios norteamericanos que el mundo no es tan perfecto como ellos creen, o como ellos mismos desearían que fuera.

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