Pages Navigation Menu

¿A quien culpamos por el 2 de octubre?

¿A quien culpamos por el 2 de octubre?

Dejemos de hacernos pendejos. Todos sabemos cómo está la onda cada que hay manifestaciones y los “anarquistas” hacen acto de presencia. Tanto autoridades federales como el gobierno del DF saben perfectamente quien está detrás de ellos, quienes los financian y cuáles son sus propósitos. Las múltiples evidencias de infiltrados se vuelven a reproducir ya no solo en redes sociales sino en medios masivos como algunos programas de radio y tele, y aunque el propio Mancera y su secretario de seguridad afirman que eso no existe, la realidad cuenta otra cosa.

Desde el 1ro de diciembre del 2012 estos grupos aparentemente subversivos de jóvenes que están en contra del sistema se volvieron populares por los desmanes provocados en San Lázaro y en en centro de la capital. Las fotografías mostraban que muchos de ellos primero estaban con los policías para luego ubicarlos lanzando piedras y golpeando a esos mismos policías. Las autoridades se deslindaban de esos personajes siniestros para criminalizar la protesta y tener el pretexto perfecto de la represión.

El 2 de octubre no fue la excepción. Nuevamente policías vestidos de civil infiltrados en la marcha para provocar caos, pánico y justificar la brutalidad policiaca. Mancera una vez más se deslinda y se niega a aceptar lo que es completamente evidente: hay provocadores, emanado desde las altas esferas del gobierno,  cuyo único fin es la desestabilización de la marcha pacífica, provocar enfrentamientos con la policía, agredirlos para que tengan la justificación de responder y por supuesto, hacer detenciones a civiles cualquiera para acusarlos de delitos graves. Mancera vuelve a negar lo innegable, desecha las evidencias gráficas y se escuda en la ignorancia de no saber, según él, a qué grupos pertenecen los anarquistas o quien está detrás del desorden.

Por supuesto que hay que castigar realmente a estos grupos y evitar que vuelvan a salir a las calles, pero también hay que castigar no a la policía, sino a los jefes directos quienes dan las órdenes, a los funcionarios que se benefician con este tipo de acciones y al mismo jefe de gobierno quien en su aparente búsqueda de los culpables, sólo entorpece las investigaciones que llevarían, de una vez por todas, a las cabezas de estos grupos y entre quienes podríamos encontrar a varios funcionarios públicos.

Reporteros golpeados por la policía, civiles agredidos por la policía, policía agredida por los anarquistas, y finalmente ningún anarquista detenido. El civil se vuelve la moneda de cambio, ante la imposibilidad de detener al agresor, se detiene al que se tiene a la mano. Ante la consigna de no detener a estos grupos, se busca la justicia con quien no tiene la culpa. La imagen se convierte en el arma que hay que combatir, y los reporteros se vuelven el blanco perfecto pues su evidencia es la clave de quienes están detrás.

Lo que hoy debemos preguntarnos es qué grupos políticos se benefician con esto y a quien deberíamos culpar realmente por el 2 de octubre. ¿A los anarquistas, a la policía, al GDF, a Mancera, a los manifestantes? ¿Mancera realmente querrá responder estas preguntas? Creo que esa respuesta la sabemos todos.

Fotografía: Aldo Santiago

Agencia: subversiones

Commentarios

commentarios

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>